Confesiones desde la abstinencia

Confesiones desde la abstinencia

martes, 28 de julio de 2015

SEGUNDA SEMANA: MARTES


Como era previsible, no he tenido mucho tiempo de pensar ni darle muchas vueltas a la cabeza. Todo el día trabajando, sin pararme a nada más. 
Me han tentado un par de veces algunos compañeros rezagados que no sabían nada del asunto, a los que he respondido con un " no, ya no fumo" ; me siguen quedando ganas de hacer vida social con los proscritos, aunque ya no me siento tan culpable por no hacerla. 

No he sentido la necesidad física y si la tengo, es cada vez menor o a mi me lo parece. Sigo alerta, no obstante. 
Signos físicos: de vez en cuando un pellizco en el estomago, como un vacío, como si me faltara algo; no es dolor, sólo incomodidad. Poco más. 

Lo que me sigue preocupando es la parte emocional. Ayer era una noria, subidas y bajadas muy fuertes. Hoy noria venida a menos, como si la curva se fuera estabilizando. Sigue la sensación de tristeza y apatía, que intento maquillar trabajando o estudiando. 

Me estoy dando cuenta de que estoy en esto más sola de lo que parece. El que tendría que ser mi apoyo mas directo, no lo es; decidí no contárselo. No quería interferencias negativas, que seguro que estarían rondando por ahí. Lo mismo es una percepción mía sin fundamento, pero prefiero atajar esto mas o menos sin el apoyo principal que con algo contraproducente. No puedo arriesgarme ahora. No quiero negatividades, quiero todo lo positivo que me puedan ofrecer; si no, no quiero nada; prefiero ir sola en esto. 

Mis hijos si, ellos si que se están portando. Mi hijo, el que vive conmigo, todos los días me da ánimos; me pregunta cómo lo llevo, bromea incluso con la situación. Es el crack de siempre, fumador, pero encantador. 
Mi hija, sé que siempre estará ahí. Ahora mismo me ha dado una serie de pautas profesionales , y de explicaciones, que creo que me servirán. Ella está contentísima, creo, con la decisión que he tomado. Ella no es fumadora. 
Voy a hacer esto por mí, pero también por ellos. Se lo merecen después de tantos años de aguantar humo. 
Me siento muy orgullosa de los dos. Son mi motor, cada vez estoy mas convencida. 

Sigo en modo introvertido; no porque no me apetezca hablar con nadie, ni tomarme unas cañas con nadie; sino por miedo a meter la pata. Estoy muy irritable, y me pueden decir incluso " que bolso mas mono llevas hoy" ,  tomármelo como un ataque personal y contraatacar , que es lo peor.  Supongo que mi gente lo entenderá, si no, me toca cuando acabe todo esto, pedir " cienes y cienes" de disculpas, por activa y por pasiva. 
No me aguanto ni yo, pero elevado a la máxima expresión. Cosa normal en estos casos , suelo decirme. 

Creo que por hoy es todo. 
Llevo otro día mas en la saca, he dejado de contarlos, aunque sigo viviendolos con una intensidad pasmosa. Creo que en realidad es lo que ha tocado, vivirlos intensamente , para no olvidar jamás. Las dos veces que dejé de fumar no fueron así. No me acuerdo de casi nada. 

En fin, un nuevo HOY NO. 







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